Siguiendo la práctica de poner por título a un libro una de las palabras significativas de la primera oración del texto, la Biblia hebrea llama al cuarto libro del Pentateuco Bemidbar (lit. en el desierto, aludiendo al lugar donde se desarrolla la trama de la narración). La versión griega de los setenta (LXX) le dio el título de Números (Nm.) porque los datos numéricos confieren al texto una fisonomía particular.
En él se hace referencia, efectivamente, a dos censos de los israelitas en el desierto: uno antes de partir del Sinaí (cap. 1) y otro en las llanuras de Moab, al este del río Jordán (cap.26). Además, hay muchas otras precisiones numéricas a lo largo del libro, relacionadas especialmente con las ofrendas de los sacrificios (caps. 7; 15; 28-29) y con el reparto del botín después de la victoria de Israel sobre Madián (cap.31).
En él se hace referencia, efectivamente, a dos censos de los israelitas en el desierto: uno antes de partir del Sinaí (cap. 1) y otro en las llanuras de Moab, al este del río Jordán (cap.26). Además, hay muchas otras precisiones numéricas a lo largo del libro, relacionadas especialmente con las ofrendas de los sacrificios (caps. 7; 15; 28-29) y con el reparto del botín después de la victoria de Israel sobre Madián (cap.31).